El texto reflexiona sobre cómo los pequeños detalles cotidianos pueden ser fuente de felicidad e innovación, como notar la lateralidad en perros. Durante una conversación en un café, surgió la curiosidad sobre si los perros pueden ser zurdos o diestros, lo que llevó a debates entre amigos y hasta ejecutivos en una reunión. Uno de ellos afirmó que su perro es zurdo porque sube las escaleras con la pata izquierda primero.
Esta observación plantea oportunidades para desarrollar productos específicos para mascotas según su lateralidad, como camas o juguetes, mejorando su bienestar. Finalmente, el autor descubre que su perro, Simón, es zurdo tras realizar pruebas sencillas, evidenciando cómo algo tan simple puede generar curiosidad, alegría y nuevas ideas.
Autor: Hernán Garrido Lecca
Fecha: 3 de diciembre de 2024
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